El poderoso Schmackammer y la verdadera inversión de impacto

Desplazarse para leer

Un complejo de espacios de trabajo para artistas en Seattle creó una estructura de propiedad única para demostrar los beneficios que se desprenden de su comunidad creativa

Esmeralda… estás… ¡¡¡¿¿¿lista???!!!

La niña de siete años que cargaba un mazo de ochenta libras deja salir de entre sus labios un nervioso “¡sí!”

El Hombre Martillante, la Dama de Letras y el Chico de Seguridad están todos “¡listos!”

El maestro de ceremonias lunático saca de la forja el troquel de acero rojo brillante y lo lanza hacia el cielo nocturno mientras grita “¡Metal Caliente!” y los ojos de todos se abren como platos y el coro de la muchedumbre se eleva emocionado, devolviéndole su “¡Metal Caliente!” Deja caer el troquel sobre el yunque mientras la Dama de las Letras lanza con un golpe los sellos y los ubica en sus posiciones, el Chico de Seguridad da la confirmación de “¡Adelante!” y el Hombre Martillante le da la señal a Esmeralda…

La valiente niña lanza torpemente el martillo que avanza a toda velocidad hacia el objetivo y El Poderoso Schmackhammer cobra vida con un rugido y deja caer un golpe de 700 libras de fuerza sobre el acero, marcándolo profundamente con las iniciales “EF” en un fulgor de humo y fuego. ¡La multitud enloquece! El equipo libera el troquel y, antes de entregárselo a la niña, lo sumerge bajo el agua con un fuerte silbido y una nube de vapor.

Esmeralda se ilumina de admiración al sentir la profundidad de sus iniciales en el acero y decide meticulosamente el lugar donde quedará fundido con esta enorme escultura comunitaria, llamada Los Jardines del Entusiasmo, que ella acaba de ayudar a crear.

Schmackammer
Crédito fotográfico: Equinox Studios

Al igual que ocurre con la creación de una escultura viva y gigante que limpia el aire, invertir en el arte y la cultura no es solo inspirador y asombroso, sino que también tiene un impacto duradero sobre los creadores, los colaboradores y toda la comunidad.

Equinox Studios es un complejo de cuatro edificios industriales ligeros con más de 30.400 metros cuadrados de espacio de trabajo donde, en un día cualquiera, puede haber alrededor de 200 artistas y artesanos pintando, esculpiendo, tomando fotografías, forjando metales, haciendo carpintería, tallando la piedra, soplando vidrio, moldeando cerámica, haciendo música y cine, bailando en dos teatros para 99 espectadores y estudiando en dos escuelas de pintura. Probablemente hay alguien aquí haciendo cualquier cosa que sea imaginable.

Los arrendatarios riegan la voz y hacen que otras personas se entusiasmen a medida en que se hacen parte de la comunidad, se ofrecen como voluntarios para cocrear experiencias y florecen en la colaboración, la polinización cruzada, la coinspiración y la coperspiración

Fundamos Equinox para crear, impulsar y mantener instalaciones accesibles para que los artistas involucraran a la comunidad en general en la exploración y la inspiración artísticas. Lo logramos al adquirir y desarrollar los espacios de trabajo colectivamente y al crear aventuras artísticas alocadas y disparatadas para que niños de todas las edades puedan acercarse al arte que se hace aquí. Llevamos el arte de paseo por la ciudad para inspirar a la gente y atraerla a nuestra guarida creativa, buscando tanto un retorno social como económico.

Esta colaboración para involucrar a la comunidad y para involucrarse mutuamente en la producción y el disfrute del arte nos llevó a la creación de nuestro modelo de propiedad de arrendatarios, donde todos y cada uno de los arrendatarios se convierten en propietarios del complejo.

Evento público
Crédito fotográfico: Equinox Studios

Hace siete años, cuando tuvimos la oportunidad de expandirnos de dos edificios a cuatro y pudimos captar el patrimonio que habíamos creado para poder lograrlo, tuvimos que revisar concienzudamente la forma como habíamos llegado a ese punto. El edificio original no solamente se había valorizado en el mercado y a través de las remodelaciones que habíamos hecho con el pasar de los años, sino que además nos estábamos beneficiando de la inversión espiritualógica de todos los arrendatarios. Los arrendatarios riegan la voz y hacen que otras personas se entusiasmen a medida en que se hacen parte de la comunidad, se ofrecen como voluntarios para cocrear experiencias y florecen en la colaboración, la polinización cruzada, la coinspiración y la coperspiración. Esas personas llegan con sus amigos, sus colegas y sus clientes a los eventos, a comprar o a anotarse en la lista de espera para arrendar un estudio, lo cual se traduce en el beneficio económico de no tener vacantes y no tener que pagar por publicidad para buscar arrendatarios. Todo esto aumenta el valor económico de la propiedad.

Una vez entendimos esto de veras, tuvimos que encontrar la manera de reconocer la contribución que hacen los arrendatarios. Necesitábamos captar el retorno económico de la inversión espiritualógica de cada arrendatario. Buscamos un modelo alrededor del mundo sin hallarlo, así que construimos uno desde cero. Ahora, solamente al pagar su arriendo y ser parte activa de la comunidad, cada arrendatario se convierte en propietario de la corporación con ánimo social que es dueña del 33% del complejo. Los arrendatarios no aportan capital; simplemente hacen su trabajo en el espacio.

Reciben una acción relativa a cada dólar que pagan de arriendo y pueden recibir dividendos anuales y de largo plazo. Nuestra proyección anual para la compañía es de entre el 6% y el 8% y los arrendatarios deciden colectivamente qué hacer con la parte de la corporación con ánimo social. Cada arrendatario puede proponer una idea. La viabilidad de las ideas es estudiada y luego seleccionadas a través de una votación por mayoría. Podemos pagarles a los accionistas, hacerle mejoras al paisaje urbano o iniciar un programa para que jóvenes en riesgo puedan contemplar su futuro en las artes. No importa cuál sea la idea que los arrendatarios proponen y eligen, eso es lo que hacemos.

Escultura al aire libre
Crédito fotográfico: Equinox Studios

Los dividendos de largo plazo son posibles cuando hemos abonado suficiente a nuestra deuda y nos hemos valorizado de manera significativa. Estamos haciendo esta proyección cada diez años, según los términos de nuestra hipoteca. Como comunidad podríamos decidir sacar dinero y pagar dividendos que proyectamos en un retorno del 10% de todo lo que los arrendatarios han pagado en arriendo en el transcurso de los años. Podríamos decidir también abonar ese dinero para la compra de otro edificio que le daría más espacio asequible a más artistas y artesanos que se beneficiarían de él, expandiríamos nuestro alcance y nuestra influencia en la comunidad en general.

Hemos financiado esta aventura de la mano con prestamistas de impacto increíbles como RSF Social Finance y Craft 3, quienes han podido celebrar nuestra misión a la vez que han podido ver que nuestro desempeño financiero es suficiente para recibir un préstamo y crear retornos importantes tanto para ellos como para nosotros.

A través de nuestro modelo de propiedad de arrendatarios, y en alianza con esos inversionistas de impacto, hemos podido crecer de un puñado de arrendatarios a más de 130, y pasamos de un apretón de manos y una plegaria a más de 16 millones de dólares representados en nuestro valor.

Esto es asombroso e inspirador a nivel fiscal; y también es importante para nuestra comunidad. Siete años más tarde, Esmeralda está diseñando viviendas asequibles para artistas ubicadas encima de una tienda de abarrotes cooperativa para brindarle un servicio a los residentes y a los vecinos, y los Arrendatarios Propietarios de Equinox acaban de votar unánimemente de invertir nuestro patrimonio para crear una aldea entera de vivienda asequible, espacio de trabajo y comercio asequible al servicio de la comunidad en el barrio.

Porque cuando todos nos esforzamos más, a todos nos va mejor. ¡Metal Caliente!

La cultura nos conecta